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HOMILÍA DE ERNESTO EN EL FUNERAL DE“PEPE”
Querido amigo:
Con este mensaje de amistad y cariño, te queremos saludar los que esta tarde nos hemos reunido aquí para despedirnos de tí ya que tú no pudiste despedirte de nosotros. Aquí hay gente de toda condición social desde Albino “ El Gitano “, (del que ibas a ser el padrino de su nieto) al Jefe de la Policía Nacional. En los últimos días, cuando tu situación ya era irreversible, pienso que todos acudimos a Dios, nuestro Padre, pero no nos quiso escuchar. No nos dio ninguna razón. El sabe bien lo que hace. Te quería a su lado... aunque pensamos que te llamó antes de tiempo.
De todas formas como decías muchas veces, tú, la vida la viviste muy intensamente: los días eran dobles; vivías dos de día y dos de noche. Para tí las noches eran eternas, nunca tenías prisa.... Luego tenías todo el día para dormir.....( perdón por si esta aquí tu jefe y no lo sabía..).
¿Cómo es ese paso a la eternidad?...A ese otro lado... Te imagino vestido de luz resplandeciente..., con gafas oscuras como en los días de fiesta... transformado tu cuerpo fuerte y robusto en esa imagen radiante...,acogido por Dios en la gran fiesta de la resurrección. ¿Cómo fue el encuentro con tu madre Maruja y con tu abuela Ana?.. ¿Y con tu tío….Cocas? ¡Cuántas preguntas!... ¿Cómo te encontraron?.. ¿más gordo.. más delgado?...¿ qué te dijeron?. Te preguntarían:¿Cómo queda tu padre Toño, tu hermano Toñito, Nuria y los niños? Demasiadas preguntas para responder pronto. Pero ahí es la eternidad y el tiempo no existe.
Estarían deseando abrazarte, besarte y prepararte una gran fiesta de recibimiento, en medio de tantos amigos, tuyos y nuestros que ya nos han dejado. Me imagino, a tu abuela Ana haciendo el caldo fresco.... porque tu eres muy de cuchara.... querías las cosas recién hechas y no recalentadas, ni con salsas.... todo a la plancha y en su punto... Eras muy sibarita. Y no digamos con los vinos.
Recordando tus gustos, nuestros lugares de de encuentro y tus historias.... mantendremos vivo tu recuerdo. No podremos recordarte en los trabajos del campo, porque como tu decías “no naciste para el campo”; las azadas... las máquinas de sulfatar...eran herramientas que te daban alergia. Lo tuyo era la ciudad y el “turismo rural”.
Tu paso por esta vida fue una bendición para los que te hemos conocido. Hoy estamos aquí como testigos ante Dios, para recordarle, aunque El ya lo sabe, algo de lo que tu hiciste en esta vida, porque la grandeza de una persona se mide por el amor que fue repartiendo, por los servicios que ha prestado y por el número de personas que hizo un poco más felices.
No te vamos a recordar por el servicio contra el terrorismo en Bilbao jugándote la vida... ¡ Qué miedo cuando montábamos en el coche o en el de tus jefes! ¡ Ni tampoco por tu servicio en la Policía Autonómica, ni en el sindicato de Policía!. Tus jefes y tus compañeros lo dirán. Te queremos recordar por esa labor social que has hecho siempre en favor de todos los que necesitaban algo. Siempre traías papeles.. asuntos... que arreglar entre tus manos .Sobre todo, los ancianos.. los pensionistas... eran tus preferidos. ¡Cuántos viajes con ellos a las fiestas y ferias de Portugal!... ¡Siempre te gustó mucho el país vecino!... Y los niños a los que tanto hacías “rabiar” y “llorar” ¡pero que tanto te querían!... ¡¡Qué buen Asistente Social eras!! .
Te enrollabas como “as silvas”.., siempre llegabas tarde.. pero llegabas... ¡Eras muy servicial!. Y en final de tu vida hiciste la entrega más grande que un ser humano puede hacer: Donar tus órganos para que otras personas puedan seguir viviendo. ¡ Qué agraciado el que lleve a partir de ahora tu corazón!.... porque tu hígado como el de algunos de los que estamos aquí presentes ya no vale para donar... ¡ Qué gran ejemplo!. ¡Cómo seguiste los pasos del gran maestro, Jesús de Nazaret, que lo dio todo por nosotros!
Cuando estabas en coma, hubo una llamada anónima, que te ofrecía sus órganos para que siguieras viviendo.!Cómo te querían!..Personas como éstas y como tú son las que necesita nuestro mundo... Te echaremos mucho de menos..en las fiestas... en las partidas de tute....(Nos quedó la última por echar)... Y también de chofer. Decías que eras el mejor de la provincia..., y además no cobrabas la gasolina... A veces tampoco te acordabas de echarla.... En el último viaje, me trajiste en punto muerto desde Vilareal hasta Chaves. Gracias por tantos recuerdos como nos has dejado.
Que “mi jefe”, como le llamabas tú a Dios, te acoja y te haga feliz. Acuérdate de todos nosotros.
Ahora que estás cerca de EL. Que la Virgen de la Caridad, a la que tanto querías, te acompañe hasta la morada eterna.
Descansa en Paz.
FLARIZ, 2 DE MAYO DE 2005
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